Muy cerca de la ciudad de Santa Cruz de la
Sierra, ubicada al sud-este de Bolivia, en la ribera opuesta del río
Piraí que les separa, se encuentra el municipio de Porongo, con su
capital el pequeño pueblo de Porongo, fundado en 1.714 como la misión de
San Juan Bautista de Porongo, con la idea de evangelizar a los indígenas
yuracarés de la zona. Hoy un pintoresco
caserío que atesora una imagen que recuerda la Santa Cruz y los pueblos
orientales bolivianos de antaño: amplias callejuelas rodeadas de modestas
y ventiladas construcciones de gruesas paredes de "tabique" o
barro con estructura de imperecibles piezas de madera de "cuchi"
(especie de madera del oriente de Bolivia, muy resistente al tiempo y la
intemperie) al igual que sus cubiertas, con entramados atados de "chuchío"
(cañas huecas) sobre los que antiguas tejas de barro forman las
románticas vertientes de los techos por donde corre el agua de las
lluvias tropicales.
Puertas de madera con cuatro hojas (dos
batientes laterales divididas en dos partes independientes) para mejor
ventilación y cuyas hojas superiores siempre permanecen abiertas para
refrescar los días y las noches, carretones que circulan aún por sus
calles "acarreando" los productos agrícolas de la región:
cítricos, tubérculos, cereales y café.
Es tradicional la fiesta de San Juan Bautista
del 24 de Junio, en que muchos visitantes comparten al calor de fogatas y
con la celebración de juegos tradicionales, bailes y la caminata sobre
las brasas ardientes con los pies descalzos.
|