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Muchas
personas que emigran a Estados Unidos engordan poco después de
haber llegado y se suman a la creciente población de obesos de
su país adoptivo, dijeron el martes investigadores, según
informó Reuters.
Los
recién llegados adoptan probablemente "la creciente
conducta sedentaria y los deficientes patrones dietéticos"
que se encuentran en Estados Unidos, incluidos los alimentos
hipercalóricos y los adelantos
tecnológicos
que sustituyen o facilitan las labores tradicionalmente
realizadas por personas, y que caracterizan el estilo de vida
estadounidense, según un informe de la Universidad Northwestern
en Chicago.
El problema es preocupante
"debido al rápido crecimiento de la población de
inmigrantes y las consecuencias adversas para la salud
vinculadas a la obesidad," agrega el estudio, publicado en
la edición de ésta semana de la revista de la American Medical
Association.
"Desafortunadamente,
nuestros hallazgos también sugieren que los médicos parecen
estar prestando menos atención a la dieta y al ejercicio entre
los grupos de inmigrantes," indica el informe.
Los
inmigrantes representan alrededor del 11 por ciento de la
población de Estados Unidos y es el segmento de más rápido
crecimiento en el país. A menudo, estas personas vienen de países
donde el
grado de obesidad es mucho
menor, señala el estudio.
Sin embargo, aproximadamente a
los 10 años de haber llegado a Estados Unidos, muchos
inmigrantes han aumentado de peso y a los 15 años su grado de
obesidad rivaliza con el de la población autóctona del país.
Los investigadores examinaron
datos estadísticos de salud de más de 32.000 personas,
obtenidos por empleados del Censo de población. El 14 por
ciento de la muestra estaba compuesto por inmigrantes.
Los investigadores hallaron que
el ocho por ciento de los inmigrantes que llevaban menos de un año
en Estados Unidos ya eran obesos, pero el grado de obesidad
aumentó al 19 por ciento entre los que habían residido en el
país por más de 15 años.
Para la población general de
los nacidos en Estados Unidos, el grado de obesidad es del 22
por ciento.
El
aumento de peso existe en todos los
grupos de inmigrantes,
incluidos los de raza blanca (europeos y latinos) y los asiáticos.
Sin embargo, esto no se cumple entre los negros que no nacieron
en Estados Unidos, según el informe.
Asimismo, el estudio halló que
los inmigrantes son menos propensos que los estadounidenses
nativos a discutir con sus médicos cuestiones relacionadas con
la dieta y los ejercicios.
"Mientras más tiempo
lleven aquí, los inmigrantes parecen acercarse más a la alta
prevalencia de obesidad que existe entre los adultos nacidos en
Estados Unidos," concluyó el estudio.
"Con
el crecimiento de la población de inmigrantes en Estados
Unidos, la intervención médica temprana en asuntos como la
dieta y un plan de ejercicios, puede ser importante para impedir
el aumento de peso, la obesidad y las enfermedades crónicas
vinculadas a la gordura," añadieron los investigadores. |