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Dentro del proceso de regularización, el estado español ha
aceptado 48.000 trámites de bolivianos, mientras que hay 12 mil
que no han ingresado en este proceso, pero que pueden utilizar
otros recursos para hacerlo, informo la Embajadora en España,
Teresa Ossio.
El 7 de mayo pasado ha concluido el proceso de recepción de
documentos de extranjeros que para "legalizarse"
debían demostrar que ingresaron a España antes de agosto del
2004, que están empadronados o registrados en un municipio, que
no tienen antecedentes penales en su país de origen y en
España y que tienen un contrato de trabajo.
La Embajadora, a través del Internet, desde Madrid informo a
este corresponsal que las personas no aceptadas pueden tramitar
su residencia por otro cauce como el de "arraigo
laboral" por mas de tres años, por ejemplo.
Entretanto, las autoridades de España a través de la prensa
han manifestado que comenzaran las inspecciones en los centros
de trabajo para verificar si todos los trabajadores tienen
contrato de trabajo.
Si hay "ilegales", se sancionara al empleador y se
deportara a los indocumentados.
La Embajadora en Madrid explico que Bolivia no figuraba como
un gran colectivo migrante en España hasta hace dos años pero
hoy día esta ubicado en el quinto lugar de importancia
numérica. "Este proceso ha resaltado una sociedad
sumergida y a partir de ahora el desafío será de lograr la
incorporación ciudadana de los bolivianos en el ejercicio de
sus derechos pero conscientes de sus obligaciones", agrego.
Explico que Bolivia, a través de su embajada y consulado ha
hecho un esfuerzo muy grande para atender las demandas. "La
escasa infraestructura, el reducido número de funcionarios y la
demanda de atención ha colapsado mas de una vez las oficinas
consulares", dijo al puntualizar que es necesario
fortalecer el consulado para brindar mejor atención a los
bolivianos.
La diplomática dijo que es importante recalcar que debe
haber mayor información en nuestras ciudades para que la gente
no caiga en el engaño y se vea impulsada a pagar por un viaje
que le "ofrece" mejores condiciones de vida y en la
mayoría de los casos hasta contratos de trabajo que en realidad
no existen."No encuentran lo prometido y se ven lanzados a
la incertidumbre con la desesperanza de deudas contraídas y
ningún futuro en España", lamentó.
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